lunes, 11 de agosto de 2008

domingo, 10 de agosto de 2008

El Papa llama a encontrarse con Dios en el silencio interior

VATICANO, 10 Ago. 08 (ACI).-Este medio día miles de fieles y peregrinos se dieron cita en la Piazza del Duomo de Bressanone para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien introduciendo la oración mariana recordó que la verdadera renovación de todo ser humano se da plenamente en la relación con Dios.Tras anunciar que el lunes dejará la pequeña ciudad de Bressanone para dirigirse a Castelgandolfo, el Santo Padre manifestó su "gratitud al Señor que me ha concedido este descanso, renovador tanto para el físico como para el espíritu" y agradeció también a todos aquellos que "se han hecho instrumentos laboriosos de la Providencia divina".El Pontífice describió su descanso como "lo mejor que corresponde a un ministro de Dios" y citó algunas características: "dedicándome a la oración, a la lectura y a la meditación, sin la premura de las cotidianas urgencias pastorales… que ciertamente no he olvidado sino, por así decir, he filtrado mediante un sano desapego que ayuda a restablecer las justas proporciones: reconocer que el Señor es Dios y nosotros somos solamente sus humildes colaboradores por el servicio de la Iglesia y por el bien de la humanidad".Benedicto XVI compartió con los presentes una reflexión en torno a su experiencia en la reciente Jornada Mundial de la Juventud: "… los jóvenes fueron un signo de alegría auténtica, a veces ruidosa sin embargo siempre pacífica y positiva. Si bien eran muchísimos, nunca causaron desórdenes ni hicieron daño a nadie. Para estar alegres no tuvieron la necesidad de recurrir a modos groseros y violentos, al alcohol y estupefacientes. En ellos estaba presente la alegría de reunirse y de descubrir juntos un mundo nuevo. ¿Cómo no hacer una comparación con sus coetáneos que, en busca de falsas evasiones, consumen experiencias degradantes que desembocan no raramente en dramáticas tragedias? Este es un típico producto de la llamada 'sociedad del bienestar' que para llenar un vació interior y sin sentido que lo acompaña, induce a probar experiencias nuevas, más emocionantes, más 'extremas'".Seguidamente alertó ante el riesgo que corren las vacaciones de "disiparse en un vano perseguir ilusiones de placer. Pero de esta forma el espíritu no descansa, el corazón no encuentra ni alegría ni paz, sino que termina por estar más cansado y triste que antes. Me he referido a los jóvenes porque son los más sedientos de vida y de experiencias nuevas y por ello quienes corren más peligro"."La reflexión vale para todos: la persona humana se regenera verdaderamente y solamente en la relación con Dios, y Dios se encuentra aprendiendo a escuchar su voz en el interior y en el silencio", concluyó el Papa.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El Papa pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 31 julio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación como "gran don de Dios".
Lo propone en las intenciones del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para el mes de agosto.
La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de agosto es: "Para que la familia humana sepa respetar el plan de Dios sobre el mundo y sea cada vez más consciente del gran don de Dios que representa la creación para nosotros".
Todos los meses también se ora además por una intención misionera. La de julio dice así: "Para que se promueva y alimente la respuesta de todo el pueblo de Dios a la común vocación a la santidad y a la misión, con un atento discernimiento de los carismas y un constante empeño de formación espiritual y cultural

domingo, 3 de agosto de 2008

El Papa pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 31 julio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación como "gran don de Dios".
Lo propone en las intenciones del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para el mes de agosto.
La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de agosto es: "Para que la familia humana sepa respetar el plan de Dios sobre el mundo y sea cada vez más consciente del gran don de Dios que representa la creación para nosotros".
Todos los meses también se ora además por una intención misionera. La de julio dice así: "Para que se promueva y alimente la respuesta de todo el pueblo de Dios a la común vocación a la santidad y a la misión, con un atento discernimiento de los carismas y un constante empeño de formación espiritual y cultural".

martes, 29 de julio de 2008

En el corazón, en la cabeza y en los labios una jaculatoria: "¡Roma!"

S. Josemaría Escrivá de Balaguer



lunes, 28 de julio de 2008

Benedicto XVI traza su balance de las JMJ

CASTEL GANDOLFO, domingo, 27 julio 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención que pronunció Benedicto XVI este domingo a mediodía antes y después de rezar la oración mariana del Ángelus en la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:
El lunes pasado regresé de Sydney, en Australia, sede de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud. Todavía tengo ante los ojos y en el corazón esta extraordinaria experiencia, en la que he podido encontrar el rostro joven de la Iglesia: era como un mosaico multicolor, formado por muchachos y muchachas provenientes de todos los rincones de la tierra, reunidos por la única fe en Jesucristo. "Young pilgrims of the world, jóvenes peregrinos del mundo", así les llamaba la gente con una hermosa expresión que expresa lo esencial de estas Jornadas internacionales iniciadas por Juan Pablo II. De hecho, estos encuentros constituyen las etapas de una gran peregrinación a través del planeta para manifestar cómo la fe en Cristo nos hace a todos hijos del único Padre que está en los cielos y constructores de la civilización del amor.
La característica del encuentro de Sydney ha sido la toma de conciencia del carácter central del Espíritu Santo, protagonista de la vida de la Iglesia y del cristiano.
El largo camino de preparación en las Iglesias particulares había tenido como tema la promesa hecha por Cristo a los apóstoles "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos" (Hechos 1, 8). Entre el 16, 17 y 18 de julio, en las iglesias de Sydney, los numerosos obispos presentes ejercieron su ministerio, proponiendo catequesis en varios idiomas: estas catequesis son momentos de reflexión y recogimiento indispensables para que el acontecimiento no se quede en una simple manifestación externa, sino que deje una huella profunda en las conciencias.
La vigilia nocturna, en el corazón de la ciudad, bajo la Cruz del Sur, fue una invocación conjunta del Espíritu Santo; y por último, durante la celebración eucarística del domingo pasado, administré el sacramento de la Confirmación a 24 jóvenes de varios continentes, entre ellos 14 australianos, invitando a todos los presentes a renovar las promesas bautismales.
De este modo, esta Jornada Mundial se transformó en un nuevo Pentecostés, con el que se ha relanzado la misión de los jóvenes, llamados a ser apóstoles de sus coetáneos, al igual que muchos santos y beatos, y en particular, el beato Piergiorgio Frassati, cuyas reliquias colocadas en la catedral de Sydney, fueron veneradas por una peregrinación ininterrumpida de jóvenes. Se invitó a cada muchacho y muchacha a seguir su ejemplo, a compartir la experiencia personal de Jesús, que cambia la vida de sus "amigos" con la fuerza del Espíritu Santo, el Espíritu de amor de Dios.
Quiero dar las gracias de nuevo a los obispos de Australia, en particular al arzobispo de Sydney, el cardenal Pell, por el gran trabajo de preparación y por la cordial acogida que me dispensaron, así como a los demás peregrinos. Doy las gracias a las autoridades australianas por su preciosa colaboración. Manifiesto un agradecimiento especial a todo los que desde todas las partes de del mundo han rezado por este acontecimiento, asegurando su éxito. Que la Virgen María recompense a cada uno con sus gracias más hermosas. Encomiendo también a María el período de descanso que transcurriré a partir de mañana en Bresanona, entre las montañas de Alto Adige. ¡Permanezcamos unidos en la oración".

lunes, 14 de enero de 2008

Abrirnos el cielo es la misión de Cristo, recuerda el Papa

VATICANO, 13 Ene. 08 / 09:57 am (ACI).- Este domingo, a pesar de la lluvia y el viento en Roma, miles de peregrinos se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien en sus palabras introductorias recordó que la misión de Cristo es permitirnos el acceso a la vida eterna por la liberación del pecado.
En el día en que la Iglesia festeja el Bautismo del Señor, el Santo Padre hizo notar que “el sentido profundo (del Bautismo de Cristo) emergerá solo al final de la vida terrena, en su muerte y en su resurrección”.
“Haciéndose bautizar por Juan junto con los pecadores, Jesús comienza a llevar sobre sí el peso de la culpa de toda la humanidad, como el Cordero de Dios que ‘quita’ el pecado del mundo. Obra que Él llevó a su realización en la cruz, cuando recibió también ahí su ‘Bautismo’”, agregó el Pontífice.
Continuando su explicación, el Pontífice dijo que Jesús “muriendo se sumerge en el amor del Padre y difunde el Espíritu Santo, para que los creyentes en Él pudiesen renacer de aquella fuente inacabable de vida nueva y eterna”.
“Toda la misión de Cristo –continúo-, se resume en esto: Bautizarnos en el Espíritu Santo para liberarnos de la esclavitud de la muerte y abrirnos el cielo, el acceso a la vida verdadera y plena”.
Finalmente, el Papa manifestó su deseo y aseguró su oración para que “todos los cristianos puedan comprender cada vez más el don del Bautismo y se comprometan a vivirlo con coherencia, testimoniando el amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Nuevo enlace


Hemos agregado en el día de hoy un nuevo enlace: GENERACIÓN BENEDICTO ( http://www.generacion-benedicto.es/start.php ) Este sitio pertenece a la red de jóvenes Generación Benedicto, que se presenta como una red de "jóvenes, que orientan su vida a la fe católica en su total amplitud y los cuales están dispuestos a declarar y explicar también públicamente su fe y las convicciones que de ella resultan".
Desde Argentina les enviamos nuestros saludos.