miércoles, 6 de agosto de 2008

El Papa pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 31 julio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación como "gran don de Dios".
Lo propone en las intenciones del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para el mes de agosto.
La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de agosto es: "Para que la familia humana sepa respetar el plan de Dios sobre el mundo y sea cada vez más consciente del gran don de Dios que representa la creación para nosotros".
Todos los meses también se ora además por una intención misionera. La de julio dice así: "Para que se promueva y alimente la respuesta de todo el pueblo de Dios a la común vocación a la santidad y a la misión, con un atento discernimiento de los carismas y un constante empeño de formación espiritual y cultural

domingo, 3 de agosto de 2008

El Papa pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 31 julio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI pide oraciones para que se difunda el respeto de la creación como "gran don de Dios".
Lo propone en las intenciones del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para el mes de agosto.
La intención general del Apostolado de la Oración del Papa para el mes de agosto es: "Para que la familia humana sepa respetar el plan de Dios sobre el mundo y sea cada vez más consciente del gran don de Dios que representa la creación para nosotros".
Todos los meses también se ora además por una intención misionera. La de julio dice así: "Para que se promueva y alimente la respuesta de todo el pueblo de Dios a la común vocación a la santidad y a la misión, con un atento discernimiento de los carismas y un constante empeño de formación espiritual y cultural".

martes, 29 de julio de 2008

En el corazón, en la cabeza y en los labios una jaculatoria: "¡Roma!"

S. Josemaría Escrivá de Balaguer



lunes, 28 de julio de 2008

Benedicto XVI traza su balance de las JMJ

CASTEL GANDOLFO, domingo, 27 julio 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la intervención que pronunció Benedicto XVI este domingo a mediodía antes y después de rezar la oración mariana del Ángelus en la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

Queridos hermanos y hermanas:
El lunes pasado regresé de Sydney, en Australia, sede de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud. Todavía tengo ante los ojos y en el corazón esta extraordinaria experiencia, en la que he podido encontrar el rostro joven de la Iglesia: era como un mosaico multicolor, formado por muchachos y muchachas provenientes de todos los rincones de la tierra, reunidos por la única fe en Jesucristo. "Young pilgrims of the world, jóvenes peregrinos del mundo", así les llamaba la gente con una hermosa expresión que expresa lo esencial de estas Jornadas internacionales iniciadas por Juan Pablo II. De hecho, estos encuentros constituyen las etapas de una gran peregrinación a través del planeta para manifestar cómo la fe en Cristo nos hace a todos hijos del único Padre que está en los cielos y constructores de la civilización del amor.
La característica del encuentro de Sydney ha sido la toma de conciencia del carácter central del Espíritu Santo, protagonista de la vida de la Iglesia y del cristiano.
El largo camino de preparación en las Iglesias particulares había tenido como tema la promesa hecha por Cristo a los apóstoles "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos" (Hechos 1, 8). Entre el 16, 17 y 18 de julio, en las iglesias de Sydney, los numerosos obispos presentes ejercieron su ministerio, proponiendo catequesis en varios idiomas: estas catequesis son momentos de reflexión y recogimiento indispensables para que el acontecimiento no se quede en una simple manifestación externa, sino que deje una huella profunda en las conciencias.
La vigilia nocturna, en el corazón de la ciudad, bajo la Cruz del Sur, fue una invocación conjunta del Espíritu Santo; y por último, durante la celebración eucarística del domingo pasado, administré el sacramento de la Confirmación a 24 jóvenes de varios continentes, entre ellos 14 australianos, invitando a todos los presentes a renovar las promesas bautismales.
De este modo, esta Jornada Mundial se transformó en un nuevo Pentecostés, con el que se ha relanzado la misión de los jóvenes, llamados a ser apóstoles de sus coetáneos, al igual que muchos santos y beatos, y en particular, el beato Piergiorgio Frassati, cuyas reliquias colocadas en la catedral de Sydney, fueron veneradas por una peregrinación ininterrumpida de jóvenes. Se invitó a cada muchacho y muchacha a seguir su ejemplo, a compartir la experiencia personal de Jesús, que cambia la vida de sus "amigos" con la fuerza del Espíritu Santo, el Espíritu de amor de Dios.
Quiero dar las gracias de nuevo a los obispos de Australia, en particular al arzobispo de Sydney, el cardenal Pell, por el gran trabajo de preparación y por la cordial acogida que me dispensaron, así como a los demás peregrinos. Doy las gracias a las autoridades australianas por su preciosa colaboración. Manifiesto un agradecimiento especial a todo los que desde todas las partes de del mundo han rezado por este acontecimiento, asegurando su éxito. Que la Virgen María recompense a cada uno con sus gracias más hermosas. Encomiendo también a María el período de descanso que transcurriré a partir de mañana en Bresanona, entre las montañas de Alto Adige. ¡Permanezcamos unidos en la oración".

lunes, 14 de enero de 2008

Abrirnos el cielo es la misión de Cristo, recuerda el Papa

VATICANO, 13 Ene. 08 / 09:57 am (ACI).- Este domingo, a pesar de la lluvia y el viento en Roma, miles de peregrinos se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien en sus palabras introductorias recordó que la misión de Cristo es permitirnos el acceso a la vida eterna por la liberación del pecado.
En el día en que la Iglesia festeja el Bautismo del Señor, el Santo Padre hizo notar que “el sentido profundo (del Bautismo de Cristo) emergerá solo al final de la vida terrena, en su muerte y en su resurrección”.
“Haciéndose bautizar por Juan junto con los pecadores, Jesús comienza a llevar sobre sí el peso de la culpa de toda la humanidad, como el Cordero de Dios que ‘quita’ el pecado del mundo. Obra que Él llevó a su realización en la cruz, cuando recibió también ahí su ‘Bautismo’”, agregó el Pontífice.
Continuando su explicación, el Pontífice dijo que Jesús “muriendo se sumerge en el amor del Padre y difunde el Espíritu Santo, para que los creyentes en Él pudiesen renacer de aquella fuente inacabable de vida nueva y eterna”.
“Toda la misión de Cristo –continúo-, se resume en esto: Bautizarnos en el Espíritu Santo para liberarnos de la esclavitud de la muerte y abrirnos el cielo, el acceso a la vida verdadera y plena”.
Finalmente, el Papa manifestó su deseo y aseguró su oración para que “todos los cristianos puedan comprender cada vez más el don del Bautismo y se comprometan a vivirlo con coherencia, testimoniando el amor del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Nuevo enlace


Hemos agregado en el día de hoy un nuevo enlace: GENERACIÓN BENEDICTO ( http://www.generacion-benedicto.es/start.php ) Este sitio pertenece a la red de jóvenes Generación Benedicto, que se presenta como una red de "jóvenes, que orientan su vida a la fe católica en su total amplitud y los cuales están dispuestos a declarar y explicar también públicamente su fe y las convicciones que de ella resultan".
Desde Argentina les enviamos nuestros saludos.




domingo, 23 de diciembre de 2007

Benedicto XVI invita a anunciar a todo el mundo la alegría de la Navidad

Exhorta a los creyentes a «anunciar a todos la presencia de Dios en medio de nosotros»
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 23 diciembre 2007 (ZENIT.org).
- Benedicto XVI invitó este domingo a todos los creyentes a anunciar al mundo la alegría de la Navidad, el amor de Dios hecho hombre. En esto consiste la misión evangelizadora de la Iglesia, aclaró a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro para participar en la oración mariana del Ángelus. «Mañana por la noche nos reuniremos para celebrar el gran misterio del amor que nunca termina de sorprendernos. Dios se hizo hijo del hombre para que nos convirtiéramos en hijos de Dios», comenzó constatando. «La misión evangelizadora de la Iglesia --indicó-- es la respuesta al grito "ven, Señor Jesús", que atraviesa toda la historia de la salvación y que sigue alzándose de los labios de los creyentes. "Ven, Señor, a transformar nuestros corazones para que en el mundo se difundan la justicia y la paz"». El pontífice aclaró que éste es motivo que ha llevado a la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe a publicar, en días pasados, la Nota doctrinal acerca de algunos aspectos de la evangelización. «El documento quiere recordar a todos los cristianos, en una situación en la que con frecuencia ya no les queda claro ni siquiera a muchos fieles la razón misma de la evangelización, que la acogida de la Buena Nueva en la fe lleva de por sí a comunicar la salvación recibida como un don», reconoció. «La verdad que salva la vida, que se hizo carne en Jesús, enciende el corazón de quien la recibe con un amor al prójimo que mueve la libertad para devolver lo que se ha recibido gratuitamente». La venida de Dios, «que se hace como uno de nosotros en Navidad, es un don inestimable, un don capaz de hacernos vivir el abrazo universal de los amigos de Dios, en esa red de amistad con Cristo que une el cielo y la tierra, que orienta la libertad humana hacia su cumplimiento y que, si es vivida en su verdad, florece con un amor gratuito y lleno de atención por el bien de todos los hombres». «No hay nada más hermoso, urgente e importante que volver a dar gratuitamente a los hombres lo que hemos recibido gratuitamente de Dios», reconoció el Papa. «No hay nada que nos pueda eximir o dispensar de este exigente y fascinante compromiso. La alegría de la Navidad que ya experimentamos, al llenarnos de esperanza, nos empuja al mismo tiempo a anunciar a todos la presencia de Dios en medio de nosotros», concluyó. Benedicto XVI presidirá en la Nochebuena la misa de Navidad y, a mediodía del 25 de diciembre impartirá la bendición «Urbi et Orbi» y felicitará al mundo por la venida de Jesús.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El Papa denunció relativismo moral en la ONU

CIUDAD DEL VATICANO, 1 (ANSA)
- El papa Benedicto XVI, al recibir hoy en el Vaticano a las ONG católicas más importantes e influyentes del mundo, denunció la lógica del ''relativismo moral'' que marca a menudo el debate en la ONU y a los demás organismos internacionales.Hay un rechazo -dijo- a reconocer el centralismo de ''la ley moral natural'' y de la defensa de la ''dignidad del hombre''.''Las reglas internacionales -se lamentó- se basan sólo sobre una razón política y no ética, y ello lleva a amargos resultados'', como el de considerar los derechos humanos sobre la base de estilos de vida egoístas.Por este motivo, afirmó el Papa, es necesario luchar para que los principios éticos no sean ''negociables, ni en el Palacio de Cristal de Nueva York, ni en ningún otro sitio''.Joseph Ratzinger hizo estas afirmaciones en la Sala Clementina del Vaticano ante un centenar de representantes de Organizaciones No Gubernamentales de inspiración católica (todas acreditadas ante la ONU y otros organismos internacionales), convocados por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, para una cumbre de tres días.Un encuentro que tenía el objetivo declarado de crear una red internacional de coordinación y presión católica (un lobby, se diría en el mundo anglosajón) a fin de sostener, en la ONU y otros organismos mundiales, la política internacional del Vaticano en defensa de la vida y de los derechos humanos.''Es necesario un espíritu de solidaridad que conduzca a promover unidos aquellos principios éticos no negociables por su naturaleza y por su rol de fundamento en la vida social'', explicó Benedicto XVI.El Papa agradeció a las ONG la contribución que puedan ofrecer, ''en estrecha colaboración con la Santa Sede, a la solución de las numerosas problemáticas y desafíos que afronta la múltiple actividad de las Naciones Unidas y de las demás organizaciones internacionales y regionales''.Pese a alabar los progresos hechos en materia de derechos humanos por la comunidad mundial, el Papa observó que ''las discusiones internacionales parecen marcadas, a menudo, por una lógica relativista que parece retener, como única garantía de una convivencia pacífica entre los pueblos, el negar ciudadanía a la verdad sobre el hombre y sobre su dignidad, así como a la posibilidad de un actuar ético fundado en el reconocimiento de la ley moral natural''.''De este modo se impone, de hecho, una concepción del derecho y de la política, cuyo consenso entre los Estados, obtenido a veces en función de intereses a corto plazo o manipulado por presiones ideológicas, resultaría ser la única y última fuente de las normas internacionales'', agregó.''Los amargos frutos de esta lógica relativista en la vida internacional son desgraciadamente evidentes: se piense, por ejemplo, en el intento de considerar como derechos humanos las consecuencias de ciertos estilos egoístas de vida'', dijo.''O bien el desinterés por las necesidades económicas y sociales de los pueblos más débiles; o el desprecio por el derecho humanitario, y una defensa selectiva de los derechos humanos'', agregó.En la reunión de las ONG en el Vaticano -que se abrió ayer y se cierra mañana- participan, además del cardenal Bertone, el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti, el subsecretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Pietro Parolin, y el Observador Permanente ante las Naciones Unidas, monseñor Celestino Milgliore.Entre las ONG representadas figuran Caritas Internationalis, New Humanity, Umofc/Unión mundial de las organizaciones femeninas catóilicas, Imcs-Pax Romana/Movimiento internacional de los intelectuales y los estudiantes católicos.