lunes, 14 de enero de 2008

Nuevo enlace


Hemos agregado en el día de hoy un nuevo enlace: GENERACIÓN BENEDICTO ( http://www.generacion-benedicto.es/start.php ) Este sitio pertenece a la red de jóvenes Generación Benedicto, que se presenta como una red de "jóvenes, que orientan su vida a la fe católica en su total amplitud y los cuales están dispuestos a declarar y explicar también públicamente su fe y las convicciones que de ella resultan".
Desde Argentina les enviamos nuestros saludos.




domingo, 23 de diciembre de 2007

Benedicto XVI invita a anunciar a todo el mundo la alegría de la Navidad

Exhorta a los creyentes a «anunciar a todos la presencia de Dios en medio de nosotros»
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 23 diciembre 2007 (ZENIT.org).
- Benedicto XVI invitó este domingo a todos los creyentes a anunciar al mundo la alegría de la Navidad, el amor de Dios hecho hombre. En esto consiste la misión evangelizadora de la Iglesia, aclaró a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro para participar en la oración mariana del Ángelus. «Mañana por la noche nos reuniremos para celebrar el gran misterio del amor que nunca termina de sorprendernos. Dios se hizo hijo del hombre para que nos convirtiéramos en hijos de Dios», comenzó constatando. «La misión evangelizadora de la Iglesia --indicó-- es la respuesta al grito "ven, Señor Jesús", que atraviesa toda la historia de la salvación y que sigue alzándose de los labios de los creyentes. "Ven, Señor, a transformar nuestros corazones para que en el mundo se difundan la justicia y la paz"». El pontífice aclaró que éste es motivo que ha llevado a la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe a publicar, en días pasados, la Nota doctrinal acerca de algunos aspectos de la evangelización. «El documento quiere recordar a todos los cristianos, en una situación en la que con frecuencia ya no les queda claro ni siquiera a muchos fieles la razón misma de la evangelización, que la acogida de la Buena Nueva en la fe lleva de por sí a comunicar la salvación recibida como un don», reconoció. «La verdad que salva la vida, que se hizo carne en Jesús, enciende el corazón de quien la recibe con un amor al prójimo que mueve la libertad para devolver lo que se ha recibido gratuitamente». La venida de Dios, «que se hace como uno de nosotros en Navidad, es un don inestimable, un don capaz de hacernos vivir el abrazo universal de los amigos de Dios, en esa red de amistad con Cristo que une el cielo y la tierra, que orienta la libertad humana hacia su cumplimiento y que, si es vivida en su verdad, florece con un amor gratuito y lleno de atención por el bien de todos los hombres». «No hay nada más hermoso, urgente e importante que volver a dar gratuitamente a los hombres lo que hemos recibido gratuitamente de Dios», reconoció el Papa. «No hay nada que nos pueda eximir o dispensar de este exigente y fascinante compromiso. La alegría de la Navidad que ya experimentamos, al llenarnos de esperanza, nos empuja al mismo tiempo a anunciar a todos la presencia de Dios en medio de nosotros», concluyó. Benedicto XVI presidirá en la Nochebuena la misa de Navidad y, a mediodía del 25 de diciembre impartirá la bendición «Urbi et Orbi» y felicitará al mundo por la venida de Jesús.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El Papa denunció relativismo moral en la ONU

CIUDAD DEL VATICANO, 1 (ANSA)
- El papa Benedicto XVI, al recibir hoy en el Vaticano a las ONG católicas más importantes e influyentes del mundo, denunció la lógica del ''relativismo moral'' que marca a menudo el debate en la ONU y a los demás organismos internacionales.Hay un rechazo -dijo- a reconocer el centralismo de ''la ley moral natural'' y de la defensa de la ''dignidad del hombre''.''Las reglas internacionales -se lamentó- se basan sólo sobre una razón política y no ética, y ello lleva a amargos resultados'', como el de considerar los derechos humanos sobre la base de estilos de vida egoístas.Por este motivo, afirmó el Papa, es necesario luchar para que los principios éticos no sean ''negociables, ni en el Palacio de Cristal de Nueva York, ni en ningún otro sitio''.Joseph Ratzinger hizo estas afirmaciones en la Sala Clementina del Vaticano ante un centenar de representantes de Organizaciones No Gubernamentales de inspiración católica (todas acreditadas ante la ONU y otros organismos internacionales), convocados por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, para una cumbre de tres días.Un encuentro que tenía el objetivo declarado de crear una red internacional de coordinación y presión católica (un lobby, se diría en el mundo anglosajón) a fin de sostener, en la ONU y otros organismos mundiales, la política internacional del Vaticano en defensa de la vida y de los derechos humanos.''Es necesario un espíritu de solidaridad que conduzca a promover unidos aquellos principios éticos no negociables por su naturaleza y por su rol de fundamento en la vida social'', explicó Benedicto XVI.El Papa agradeció a las ONG la contribución que puedan ofrecer, ''en estrecha colaboración con la Santa Sede, a la solución de las numerosas problemáticas y desafíos que afronta la múltiple actividad de las Naciones Unidas y de las demás organizaciones internacionales y regionales''.Pese a alabar los progresos hechos en materia de derechos humanos por la comunidad mundial, el Papa observó que ''las discusiones internacionales parecen marcadas, a menudo, por una lógica relativista que parece retener, como única garantía de una convivencia pacífica entre los pueblos, el negar ciudadanía a la verdad sobre el hombre y sobre su dignidad, así como a la posibilidad de un actuar ético fundado en el reconocimiento de la ley moral natural''.''De este modo se impone, de hecho, una concepción del derecho y de la política, cuyo consenso entre los Estados, obtenido a veces en función de intereses a corto plazo o manipulado por presiones ideológicas, resultaría ser la única y última fuente de las normas internacionales'', agregó.''Los amargos frutos de esta lógica relativista en la vida internacional son desgraciadamente evidentes: se piense, por ejemplo, en el intento de considerar como derechos humanos las consecuencias de ciertos estilos egoístas de vida'', dijo.''O bien el desinterés por las necesidades económicas y sociales de los pueblos más débiles; o el desprecio por el derecho humanitario, y una defensa selectiva de los derechos humanos'', agregó.En la reunión de las ONG en el Vaticano -que se abrió ayer y se cierra mañana- participan, además del cardenal Bertone, el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti, el subsecretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Pietro Parolin, y el Observador Permanente ante las Naciones Unidas, monseñor Celestino Milgliore.Entre las ONG representadas figuran Caritas Internationalis, New Humanity, Umofc/Unión mundial de las organizaciones femeninas catóilicas, Imcs-Pax Romana/Movimiento internacional de los intelectuales y los estudiantes católicos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

El Papa denuncia "amenazas" a la familia

El papa Benedicto XVI denunció hoy las "muchas amenazas" que atacan "desde fuera y desde dentro" a la institución de la familia católica, al recibir en el Vaticano a una delegación de la asociación Familias Nuevas, del Movimiento de los Focolares."La Iglesia está siempre cerca de la familia y la sostiene, aún más ahora, debido a las tantas amenazas que la atacan desde fuera y desde dentro", dijo el Papa.Entre estas "amenazas", el Papa habló de la "incertidumbre de los novios ante decisiones definitivas en el futuro, la crisis de pareja, el divorcio", así como de las que llamo "uniones irregulares".También denunció "las condiciones de las viudas, de la familias en dificultad, y la acogida de menores con problemas".Y ante ello, el Pontífice señaló la exigencia de "estrategias pastorales que ayuden a los múltiples desafíos que la familia contemporánea tiene que afrontar".A las 200 parejas del Movimiento de los Focolares que recibió hoy, el Papa les invitó a "modelar" la vida familiar bajo el ejemplo de la "Familia de Nazaret, icono de amor".
Además, les instó a "un empeño de evangelización silencioso y profundo", que sirva para hacer de la familia "un verdadero nido de amor, y una casa que acoja la vida y sea escuela de virtudes y valores cristianos para los hijos"."Ante los desafíos sociales, económicos culturales y religiosos que la sociedad contemporánea tiene que afrontar en todas las partes del mundo, vuestra obra es providencial", añadió.
Para el Papa, "el secreto es vivir el Evangelio en un época en la que la familia vive a menudo situaciones complejas y difíciles".

jueves, 1 de noviembre de 2007

"Ser santo es tarea de todo cristiano, de todo hombre", dice Benedicto XVI

VATICANO, 01 Nov. 07 (ACI).
-Este medio día el Papa Benedicto XVI rezó el Ángelus Dominical desde la ventana de su Palacio Apostólico con ocasión de la Solemnidad de Todos los Santos, y destacó que la santidad es una tarea no solo de todos los cristianos si no de todos los hombres.Al recordar que en los inicios del Cristianismo "los miembros de la Iglesia eran llamados 'los santos'", el Santo Padre afirmó que "en efecto, el cristiano ya es santo, porque el Bautismo lo une a Jesús y a su misterio pascual, pero que al mismo tiempo debe llegar a serlo conformándose con Él más íntimamente"."A veces se piensa –dijo el Papa- que la santidad es una condición de privilegio reservada a unos pocos elegidos. En realidad, ¡ser santo es la tarea de todo cristiano, de todo hombre!"Explicando tal afirmación, Su Santidad citó la carta a los Efesios de San Pablo, retomando la frase en que afirma que "Dios desde siempre nos ha bendecido y nos ha escogido en Cristo 'para ser santos e inmaculados en su presencia en el amor'"."Todos los seres humanos están por lo tanto llamados a la santidad que, en última instancia, consiste en vivir como hijos de Dios, en la 'semejanza' con Él, según la cual han sido creados. Todos los seres humanos son hijos de Dios, y todos deben llegar a ser aquello que son, mediante el exigente camino de la libertad".Más adelante hizo notar como con "sabiduría, la Iglesia ha puesto en estrecha sucesión la fiesta de Todos los Santos y la Conmemoración de todos los fieles difuntos. A nuestra oración de alabanza a Dios y de veneración de los espíritus benditos, se une la oración de petición por cuantos nos han precedido en el pasaje de este mundo a la vida eterna".Finalmente el Pontífice recordó que "al centro de la asamblea de los Santos, resplandece la Virgen María, 'humilde y alta más que toda criatura'. Poniendo nuestra mano en la suya, nos sentimos animados a cminar con mayor fuerza por el camino de la santidad. A Ella confiamos nuestro compromiso contidiano y Le pedimos también uestros seres queridos difuntos, en la íntima esperanza de encontrarnos juntos algún día, en la comunión gloriosa de los Santos".

lunes, 24 de septiembre de 2007

Indispensable la coherencia de los cristianos también en la política

Indispensable la coherencia de los cristianos también en la política, advierte el PapaAl recibir a miembros de la Internacional Democrática de Centro y DemócrataCASTEL GANDOLFO, viernes, 21 septiembre 2007 (ZENIT.org).
- La coherencia de los cristianos es «indispensable también en la vida política» para servir «a la grande y noble causa del hombre y del bien común», hoy en jaque por distintos factores, advierte Benedicto XVI.Escucharon las palabras del Papa doscientos representantes, procedentes de numerosas naciones, que participan en el encuentro promovido en Roma por la Internacional Democrática de Centro y Demócrata Cristiana (IDC).En la audiencia, el Santo Padre apuntó valores «forjados o profundizados de manera decisiva por la tradición cristiana en Europa y en el mundo entero», consciente de que los políticos allí presentes comparten «no pocos de sus principios». «Por ejemplo la centralidad de la persona y del respeto de los derechos humanos, el compromiso por la paz y la promoción de la justicia para todos», «principios fundamentales que están relacionados entre sí», apuntó. Con todo, la actividad de estos políticos, «que se inspira en tales principios, se hace hoy más difícil todavía por el clima de profundos cambios que viven nuestras comunidades», reconoció el Papa. Por ejemplo, en el campo económico se «identifica el bien con el beneficio»; se dice que «la razón humana es incapaz de captar la verdad y, por lo tanto, de perseguir el bien que corresponde a la dignidad de la persona»; se considera legítima «la eliminación de la vida humana en su fase prenatal o en la terminal»; y es «preocupante» «la crisis de la familia, célula fundamental de la sociedad fundada en el matrimonio indisoluble de un hombre y de una mujer», alertó el Papa. Pero «la experiencia demuestra --recordó-- que cuando la verdad del hombre es ultrajada, cuando la familia se mina en sus fundamentos, la paz misma está amenazada, el derecho corre peligro de verse comprometido y, como consecuencia lógica, se va hacia injusticias y violencias». Benedicto XVI también reclamó, en cuanto a la libertad religiosa, su garantía no sólo jurídica, sino también en la práctica diaria. Y es que «la apertura a la trascendencia» es «garantía indispensable para la dignidad humana porque existen anhelos y exigencias del corazón de cada persona que sólo en Dios encuentran compresión y respuesta», subrayó.«¡No se puede por lo tanto excluir a Dios del horizonte del hombre y de la historia! --manifestó--. He aquí por qué hay que acoger el deseo común a todas las tradiciones auténticamente religiosas de mostrar públicamente la propia identidad, sin estar obligados a esconderla o mimetizarla». «El respeto de la religión contribuye, además, a desmentir el repetido reproche de haber olvidado a Dios, con el que algunas redes terroristas intentan justificar sus amenazas», observó, recalcando asimismo la necesidad de combatir este violento flagelo «siempre en el pleno respeto de las reglas morales y jurídicas». Trazado este panorama, el Papa alertó de que la coherencia de los cristianos es «indispensable también en la vida política, para que la “sal” del compromiso apostólico no pierda su “sabor”, y la “luz” de los ideales evangélicos no sea oscurecida en su acción cotidiana». Y alentó a los presentes, políticos de inspiración cristiana, «a proseguir en el esfuerzo de servir el bien común, actuando para que no se difundan ni se refuercen ideologías que pueden oscurecer o confundir las conciencias y transmitir una ilusoria visión de la verdad y del bien».

martes, 11 de septiembre de 2007

El Papa pide a las familias españolas que eduquen en los valores a sus hijos

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 10 septiembre 2007 (ZENIT.org).
- Benedicto XVI ha pedido en un mensaje dirigido a familias españolas que eduquen a los hijos en la fe y en los valores.La exhortación del Papa resonó el 8 de septiembre en la Jornada Mariana de la Familia en Torreciudad, que presidió el prelado del Opus Dei, el obispo Javier Echevarría.El mensaje pontificio leído en el santuario oscense, fundado por san Josemaría Escrivá de Balaguer, afirma: «El Santo Padre les invita, en medio del hedonismo y el relativismo imperantes, a asumir el generoso e incondicional "si" de María a Dios, para cumplir el compromiso profético inherente a la familia como Iglesia doméstica con activa disponibilidad y generosa entrega, anunciando el evangelio de la vida, especialmente donde ésta es insidiosamente manipulada o dolorosamente despreciada». «Viviendo aquellos valores que son regalo de la gracia del sacramento del matrimonio infundida a los esposos, podrán contribuir a la constante regeneración de la misma sociedad cumpliendo la preciosa responsabilidad de educar en la fe y en aquellos valores y virtudes humanas y cristianas que contribuirán eficazmente al bien de los demás y al propio», añade la misiva enviada en nombre del Papa por el arzobispo Manuel Monteiro de Castro, nuncio apostólico en España.En la concelebración Eucarística de la Jornada, monseñor Echevarría animó a los padres a huir del pesimismo en la educación de los hijos. «Con cierta frecuencia se comenta que, en estos tiempos, corren aires difíciles para la educación de los hijos --reconoció e prelado del Opus Dei--. Con un acusado pesimismo, a veces se escucha que, incluso cuando los padres y hermanos procuran hacerlo bien, no es posible evitar que algún hijo se tuerza; o añaden que resulta casi una utopía que todos salgan adelante con vida recta». «No os desaniméis --exhortó--: con la gracia de Dios, siempre se puede alcanzar ese buen objetivo; hay muchos ejemplos de innumerables hogares que, con tesón y esfuerzo, con optimismo cristiano y humano, han logrado ese ambiente familiar que verdaderamente ha formado magníficamente a sus hijos". La Jornada se caracterizó por la participación de matrimonios jóvenes y muchos niños, quienes renovaron el compromiso de la familia como «santuario de la vida».

viernes, 7 de septiembre de 2007

Europa no debe negar sus raíces cristianas, recuerda el Papa ante diplomáticos

VIENA, 07 Sep. 07 (ACI).
-En un intenso discurso dirigido a los representantes del cuerpo diplomático presente en Austria, el Papa Benedicto XVI recordó que "Europa no debe negar sus raíces cristianas" ya que éstas han "modelado profundamente este continente".
En su alocución en alemán en el Palacio de Hofburg en Viena, el Santo Padre subrayó que Europa "será para todos un buen lugar para vivir solo si se construye sobre sólidas bases culturales y morales de valores comunes tomados de nuestra historia y tradiciones".
"Mariazell, el gran santuario de Austria, es también un lugar de encuentro para los diferentes pueblos de Europa. Es uno de esos lugares en donde los hombres y mujeres obtienen, y siguen haciéndolo 'fuerza de lo alto' para una vida correcta", prosiguió.
Tras reconocer que "Europa también ha experimentado y sufrido terriblemente inapropiados cursos de acción" como "restricciones ideológicas impuestas por la filosofía, la ciencia y también la fe, el abuso de la religión y la razón para propósitos imperialistas, la degradación del hombre como resultado del materialismo práctico y teórico; y finalmente la tolerancia e indiferencia sin referencia a valores permanente", el Papa hizo hincapié en que "Europa también ha estado marcada por una capacidad de autocrítica que le da un lugar distinguido en el vasto panorama de las culturas del mundo".
Tras destacar la necesidad de continuar el proceso de unificación en el continente, Benedicto XVI señaló que "para los países en Europa Central y Europa del Este en particular, participar en este proceso es un incentivo para la consolidación de la libertad, el estado constitucional y la democracia dentro de sus fronteras. Aquí debo recordar la contribución de mi predecesor, el Papa Juan Pablo II en este histórico proceso (la caída del comunismo). Austria también, como país-puente situado al centro del Oeste y el Este, ha contribuido mucho a esta unificación y además –no debemos olvidarlo– se ha beneficiado grandemente de ella".
"Dado lo único de su llamado, Europa también tiene una responsabilidad única en el mundo. Antes que nada, no debe rendirse ante sí misma. El continente que demográficamente está envejeciendo, no debe volverse viejo de espíritu. Además, Europa crecerá más segura de sí si acepta la responsabilidad en el mundo que corresponde a su singular tradición intelectual, sus extraordinarios recursos y su gran poder económico", continuó.
"La Unión Europea debe entonces asumir el rol de liderazgo para luchar contra la pobreza global y debe esforzarse por promover la paz", animó el Papa.
Tras resaltar que "otra parte de la herencia europea es la tradición del pensamiento que considera como esencial y sustancial la correspondencia entre fe, verdad y razón", el Pontífice remarcó que "mucho de lo que Austria es y posee, se lo debe a la fe cristiana y a sus efectos beneficiosos en las mujeres y hombres individualmente".
"La fe ha modelado profundamente el carácter de este país (Austria) y su gente. ¡Consecuentemente, debe ser una preocupación de todos asegurar que nunca llegue el día en que solo las piedras hablen del Cristianismo¡ Austria sin la vibrante fe cristiana no sería más Austria", manifestó el Papa Benedicto XVI.
"¡Sobre ustedes y toda la gente de Austria, especialmente los ancianos y los más débiles, así como en las jóvenes vidas que están a su lado, invoco la esperanza, la confianza y la alegría, así como la bendición de Dios!", concluyó el Santo Padre.